Mamá en cama...
Un margariteño, preocupado por la enfermedad de su mamá, decide enviarla a Caracas con su hermano que vive allí para que le den una mejor atención y la chequen los médicos de la capital. A los pocos días recibe un telegrama del hermano caraqueño que dice:
"Mamá en cama, no conoce a nadie"
El margariteño lee el telegrama, se rasca la cabeza y comenta:
"Adios caray, esta vieja si eztá pretenzioza, cuando vivía en Margarita dormía en catre y conozía a todo er mundo".